Edición del blog para móviles Avenida del e-mail con esquina IP dinámico: 2006
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17 de diciembre de 2006

Capítulo 8

De cuando los ECTS analizaron y lo que allí acaecio.

Nuestros amigos no conocieron la verdadera envergadura de un trabajo ECTS hasta que a una mente perversa y abstracta se le ocurrió llevar a cabo la idea del analisis subjetivo, fueron horas y horas, donuts y donuts, los que se sucedieron hasta que por fin llegaron a la conclusión de que no sabían cual era el olor de lo que no huele. Los ECTS llegaron a estar tan hartos de aquella experiencia que llegaron a preguntarse si no sería mejor acabar antes con sus vidas que con aquel soporifero análisis. Los ECTS notaban como en ocasiones el libro de la editorial canaya se sentía observado e incluso violado, pues eran muchas las manos que sin permiso le tocaban, especialmente ruborizado/a se sentia con el tema de anatomía, pero tras analizar esa parte del libro los ECTS no pudieron determinar el sexo de aquel libro, pues el hombre y la mujer se excitaban por igual ante tanta observación, entonces será hermafrodita concluyeron. Otro aspecto analizable era la manejabilidad del mismo, los ECTS pudieron comprobar que aquel libro conservaba su esplendida línea como recien salida de la fábrica, era de esperar pues su dieta era perfecta como así indicaba su piramide de alimentos, pero no sólo de dieta se cuidaba el libro, una ilustración daba a entender que a aquel libro le gustaba hacer ejercicio, en concreto corrió la maratón de Nueva York junto al atleta Etíope Kenenisa Bekele. A los ECTS les llamaba especialmente la atención eso de que tuvieran que analizar el idioma del libro, les pareció algo tan anormal que creyeron que les pedia analizar sintactica y morfologicamente el texto, asi que no les quedó otra que dividir las 140 páginas del libro entre los 4, vaya faena pensaron. Cuando acabaron de analizar sintáctica y morfológicamente el texto, nuestros amigos pudieron afirmar que el léxico era apropiado para aquellos a los que estaba dirigido, es decir, Leticia Sabater y sus compis. Por otra parte pudieron observar que el uso del color era más ordinario que un pesebre con casa de citas y al tacto resultaba ser más áspero que un supositorio de lija. En definitiva, la lista de aspectos a analizar era más larga que la carta de reyes de la princesa Leonor. Como se suele decir Dios aprieta pero no ahoga, por ello los ECTS terminaron a tiempo el trabajo.
Al concluir el trabajo, antes de las vacaciones los ECTS tenían que poner a punto sus cuerdas vocales para cantar en un examen, y que mejor puesta en marcha que imitar a:

7 de diciembre de 2006

Capítulo 7

De cuando los ECTS se fueron de puente y lo que allí acaecio.
Nuestros amigos estaban física y mentalmente agotados de la rutina diaria, necesitaban evadirse y desconectar de tanto trabajo ECTS. Fue la letra E quien observó un anuncio pegado a una farola sin luz que decía: Se alquila casa rural en buen estado y con estupendas vistas a la sierra. La noticia sobre aquel anuncio corrió como la pólvora entre los componentes del inseparable grupo y por unanimidad decidieron correrse la gran juerga.
Miercoles 6 de diciembre, 7:00 AM.
Los ECTS llegaron a aquel idílico lugar de juerga y descanso. El casero (hombre rústico de una sóla ceja y con un gruseo bastón de la marca J´Haiber) les esperaba para entregarles las llaves, no sin antes enseñarle aquella casita rural. A decir verdad los ECTS observaron con sus propios ojos que efectivamente aquella casa rural, era rural pero de verdad, con mayusculas, pues lo más moderno que allí había eran los aperos de labranza que colgaban de las paredes. Una a una el casero les fue enseñando las estancias de la casa, todas menos una, el Water, pues este no era otro que el pajar. Las camas de los dormitorios precisamente no invitaban al descanso, pues era facil tener una torticolis de cintura. Se trataba de ese tipo de camas que se hunden hacia abajo hasta dar con el coxis en el suelo, esas camas en las que tienes que tumbarte poco a poco para no salir despedido hacia arriba y que nada más moverte chirrian como el demonio (son las llamadas camas de amigo, ideales para el amigo de la hija, cualquier movimiento extraño te delatará). El hornillo de la cocina según el casero era muy amplio, en realidad era amplisimo, ya que la chimenea tenía 2 metros cuadrados de superficie. Las vistas a la sierra eran únicas, es decir, sólo se podía ver por una única ventana el serrucho con el que los ECTS tendrían que cortar leña para combatir el frío de cojones que allí hacía.
Jueves 7 de diciembre.
7º bajo cero y la letra C se va de baretas a las 8 de la mañana, nuestro amigo siente el deseo irrefrenable de hacer una visita al pajar, un acto heróico era cagar pafuera con esa temperatura, lo consiguió pero juró no volver a comer para de esa forma no tener que cagar hasta volver a casa. Peor suerte corrió la letra T en su intento de aligerar peso, si ya era larga y espigada, con la estalactita de hielo que le salió en el ojete gano unos cuantos centimetros de altura. Por alguna extraña circunstancia la chimenea no calentaba la casa, la muy puta se quedaba el calor para ella, hacia tanto frio que ni el vodka ni las ostias eran capaces de calentarlos, decidieron abrazarsen para darse calor, y sólo de vez en cuando el calorcillo que desprendia la orina de nuestros amigos les causaba una agradable sensación. Asi pasaron toda la tarde y noche, abrazaditos y sin soltarsen.
Viernes 8 de diciembre.
Al día siguiente nuestros amigos tuvieron que esperar algunas horas hasta que los rayos del sol que entraban por la ventana rompieran la estrecha union de hielo que la noche había hecho entre ellos. Había que desayunar y los ECTS fueron al establo para ordeñar una vaca, pero los ECTS que en su vida habían visto una vaca, lo que hicieron fue ordeñar el manubrio de un toro manso. Muy espesita ha salido esta leche decían, y la letra S dijo: eso es que es de buena clase. Asi empezaron el día, con la fuerza propia de un toro. Por la tarde en aquella aldea se celebraba la 3ª olimpiada rural, lo más basto del panorama nacional se daría cita en aquel marco inigualable, destacaba la presencia de un cabezón de Albacete cuya especialidad era el empuje de tractores con la cabeza, asi como Abisinio el grande, campeón local de surcos con la mano. El día culminaría con la celebración de una verbena en la que la hija del alcalde se presentaría en sociedad.
Sabado 9 de diciembre.
Los ECTS amanecieron dispuestos a emprender el viaje de vuelta a casa pero no con las manos vacias, pero eso será en el próximo capítulo. To be continued.

27 de octubre de 2006

Capítulo 6

De cuando los ECTS se fueron de botellón y lo que allí acaecio.

Yo bebí.

Tu bebistes.
El bebió.
Nosotros bebimos.
Vosotros bebisteis.
Ellos bebieron.
Miguel Ángel: "Cuando la botella acaba con la cordura, empieza con la locura".
26/10/2006.
Estando los ECTS bajo cubierto (amenazaba lluvia) con las botellas por el suelo, algo en el ambiente hacia preveer que algo podía cambiar y no era la sexta. Los buitres acechaban esperando que alguna botella perdiera su cabeza para de esa forma poder sorber el preciado néctar tan valorado en la llamada cultura del botellón, Jugooooooooon, ¿Dónde esta mi copa Salinas? Sorbo tras sorbo las caras de felicidad se iban acentuando hasta el punto de rayar el erotismo (Va por Enrique, lástima que no asistió porque seguro que llegados a este punto habría cogido un condón y lo habría llenado de cocacola para hacerle un analisis) Los sucesos extraños empezaban a dar comienzo, mientras un amigo y compañero de fatigas me decía que tuviera cuidao de no perder las llaves ¡OJO al dato!, otro me contaba que efectivamente iba mamao, que llevaba 7 y que aun le quedaban 2, mientras que borrarme los huevos, otro crack donde los haya, se estaba poniendo a tono mientras me contaba la historia del mojón playero. Tiene que haber alguna ley física (habrá que preguntar a Enrique) que diga que todo lo que entra sale, porque era como estar bebiendo con una mano y sujetando la chorra con la otra, eso si, las macetas no pudieron quejarse, a falta de agua no les faltó riego, ¡así estaban de verdes! Me sorprendió la cantidad de rimas que se pueden hacer con la canción del Carrascal mientras cruzabamos Villacerrada square (lo que antiguamente era llamado el alto la villa, lugar en el que había un bar donde se servía manzanilla, no digo más), pues eso, "the villacerrada neighbours" debieron de pensar que vaya panda de ovejos pasaban en aquel preciso momento por aquel silencioso lugar, hasta entonces. El alcohol no es bueno, y se demostró cuando estando en un local alguien que estaba algo contento se subió a una mesa para ¿bailar?, no!!!!, para darse un ostión de los buenos, de los que hay que subir al youtube. Ya de regreso a casa, te puedes encontrar cualquier situación disparatada, por ejemplo, una pareja, la chica se dirige hacia mi diciéndome que el chico con el que está le da asco, ganas de vomitar, mientras el chico saca la lengua simulando meterse los dedos en el galillo, y me dice la chica, ¿Qué puedo hacer?, la respuesta es muy clara y contundente, joder no bebas tanto.
En un botellón aparte del alcohol tendría que ser obligado llevar una cámara de video y que alguien me cediera los derechos de autor para poder poner el video en este blog ¿o no?.

7 de octubre de 2006

Capítulo 5

De cuando los ECTS se hicieron una foto para la ficha y lo que allí acaecio.

Los ECTS como cualquiera de los mortales que acuden a clase, tenían que entregar una ficha con su foto, y así lo hicieron. Nuestros amigos muy fotogénicos, fueron al mejor fotográfo de la ciudad, el cual al verlos pensó que tanta belleza junta no se veia desde que las hermanos Hurtado dejaron de salir en el un, dos, tres. Poneos aquí dijo inmediatamente el fotógrafo. La S con esas curvas distrae mucho (y que curvas pensaba el fotógrafo), habría que ponerla en un segundo plano. La E que esta más cuadrao que un armario ropero lo emparejaremos con la S, vaya pareja, la modelo y el guardaespaldas casi ná. Ahora vamos con la C y la T que dan lástima y reflejan más a la sociedad, así que, los pondremos delante. Haber C cambia de cara que con ese agujero en el estómago parece que no has comio en 2 días y tu T haber si vamos echando músculo que estas echo un tirillas.




Desde ese momento los ECTS quedaron inmortalizados para siempre. ¡Que bonito!

30 de septiembre de 2006

Capítulo 4

De cuando los ECTS compraron una flauta y lo que allí acaecio.

Los ECTS de camino a casa encontraron a un pastor que tocaba la flauta. Las corcheas, negras y semicorcheas producían un melódico momento que a nuestros amigos no tardaron en llamarles la atención. De esta manera los ECTS maravillados de aquella estampa, quedaron al día siguiente para comprarse una flauta.
Cuando llegaron a la tienda del flautista de Amelí, los ECTS golpearon la puerta con sus nudillos y una rítmica cancioncilla se accionó dándoles una calurosa bienvenida. En el mostrador estaba el famoso flautista de Amelí que ya les estaba esperando.

Flautista de Amelí: Buenos días ECTS.
ECTS: Buenos días, queríamos una flauta.
Flautista de Amelí: Pues habéis llegado al mejor sitio, veamos que hay por aquí (dijo sacando una vieja maleta de un armario), ¡mirad! que os parece esta flauta dulce.
ECTS: No, dulce no, si tuvieras salada quizás si.
Flautista de Amelí: ¿Y esta otra? (dijo señalando una vieja, sucia y astillada flauta)
ECTS: Pero si da grima nada más verla.
Flautista de Amelí: Ya, pero es que es mágica. Toca sola.
ECTS: Y aquella que esta a su lado (señalo una tercera flauta).
Flautista de Amelí: Aquella también es mágica, con ella cualquier rata o ratón que encuentres te seguirá allá por donde vayas.
ECTS: Pero no podremos tocarla donde nosotros queremos, porque si así fuera, nos seguiría todo el personal.
Flautista de Amelí: Déjame ver, ¡Si!, este modelo también lo tengo sin ratas.
ECTS: Pues ese es el que buscamos.

Los ECTS adquirieron este último modelo y nada más salir de aquella tienda hicieron sonar la primera nota (la ostia de desafinada), la cual accionó una incesante lluvia sobre aquel lugar que aun perdura hasta nuestros días. El flautista de Amelí desde aquel momento ya no fue el mismo, ahora se dedica a cagarse en la madre de los ECTS y a recoger animales y personas en un arca, “El arca de Amelí”.

21 de septiembre de 2006

Capítulo 3

De cuando los ECTS llegaron a Tranquilandia y lo que allí acaecio.

Nuestros intrépidos protagonistas pusieron rumbo a lo desconocido en su afan explorador, de este modo y tras varios días recorriendo el mismo trayecto, llegaron a un lugar donde sus gentes parecian tener mucha calma. Un cartel en lo alto de un palo les recibió: "Bienvenidos a Tranquilandia, un lugar con mucha calma", los ECTS se introdujeron en el poblado mezclandose con toda la gente que allí había, y que no era poca, unos leian el periódico, otros tomaban café, otros bostezaban, en fin lo típico en personas que aparentemente tienen poco que hacer. A los ECTS les llamó la atención una cosa, y es que allí la gente llevaban relojes de doble vuelta. De entre toda la gente había dos personas que destacaban sobre el resto. Una continuamente iba repitiendo: "tranquilo, bien, esto esta bien, pero bueno le falta esto... pero bueno bien eh, tu tranquilo, con calma tu me llamas tomamos un café tranquilamente y me cuentas lo que pasa", la otra persona destacaba sobre el resto porque esta tenía un reloj de triple vuelta y una pachorra que ni el tato recien comio, las autoridades judiciales de aquel país tenían prohibido por expreso deseo del rey Cansao II que aquellas dos personas se unieran en matrimonio, por el temor que suscitaba la idea de que Tranquilandia tuviera que cambiar de nombre y pasar a llamarse Santa paciencia. Los ECTS inexplicablemente decidieron empezar el día con fuerza, por ello se metieron en un restaurante sin saber que con tanta calma como allí había las comidas las servian a la hora de la cena, nuestros amigos casi fenecen de hambre.

18 de septiembre de 2006

Capítulo 2

De cuando los ECTS se conocieron y lo que allí acaecio.

Era un frio día de otoño cuando nuestros simpáticos protagonistas jugaban y retozaban por la achocolatada tierra, fruto de la intensa lluvia que habrían de soportar. Había una magia especial entre ellos que pronto les hizo entablar una interesante conversación.
La letra C, se dirigió hacia la letra E y amigablemente le preguntó su nombre, a lo que la letra E sacó una corneta y poniendosela en el oido contestó ¿Eh?. Del mismo modo la letra E le preguntó a la letra C que ¿Por qué se llamaba C?, y C como no podía ser de otro modo contestó: "Zeñor, ez que no ze porque me llaman azi, ¡Hijoz de puta!. Siguiendo con las presentaciones la letra C se interesó por la letra T ¿Tú te llamaz T, verdad? y T contestó, no té no gracias, ya he tomado. Y ¿Quién es S? preguntaron todos al mismo tiempo, malhumorado S replicó, ese tiene nombre, cullons.
Desde este entrañable momento los ECTS decidieron formar un grupo y no separarse nunca mais.

16 de septiembre de 2006

Capítulo 1

De cuando los ECTS llegaron a un estanque y lo que allí acaeció.

Érase una vez los ECTS paseando por un frondoso bosque cuando de la nada surgió un intenso haz luminoso que parecía indicarle un camino, estaba oscuro, sólo aquella luz parecía querer decirle hacia donde ir, los ECTS marcharon a toda prisa y cual fue su sorpresa que un hombre espigado de cabello blanco hablaba con un rano. Dame un beso decía el rano, pues no lo mereces, mi príncipe eras y con otro te encontré y ahora en sapo yo te convertiré. Los ECTS asombrados por aquella escena brockebackiana permanecieron agazapados en un matorral (propio de un clima mediterráneo en el hemisferio boreal con una pluviosidad media y acusada en verano, anda y que no, van a ser los climogramas), la sorpresa fue aun mayor cuando en lugar del sapo anunciado, apareció un personajillo de talla mediana con problemas de calvicie y que bien podría hacerse pasar por el Inspector Gadget. Has violado la norma 5 dijo Gadget, ¿Cuál es esa? Preguntó el hombre espigado. La que por el culo te la hinco respondió a toda prisa. Entonces el hombre espigado le reprochó no haber cumplido la norma 7. Perplejo Gadget pregunto: ¿Cuál es esa? La de que viene espinete y te la mete. Los dos personajes siguieron discutiendo durante horas y horas, el sol salía y se ponía, salía y se ponía, volvía a salir y a ponerse sin que dejasen de recordarse todas las normas incumplidas, así una y otra vez hasta que finalmente llegaron a la sabia conclusión de que efectivamente el día tan solo tiene 24 horas (aleluya, oremos al señor).